Desarrollo del niño a partir de los 12 meses


Una vez cumplido el primer año de vida, el bebé pasa a la segunda fase de su primera infancia. Cada niño es único en cuanto a tamaño y forma, como lo son también las capacidades de los bebés mayores de un año. En esta fase, los niños suelen adquirir más movilidad e independencia. Ésta última se puede percibir en su capacidad para hablar, ya que la comunicación unidireccional pasa finalmente a ser bidireccional.

Toddler at playground

El cuerpo del bebé


En cuanto a la movilidad, a partir de los 12 meses los bebés son prácticamente autónomos, ya que pueden caminar, correr y subir escaleras por sí mismos. Esto también les permite participar en otras actividades, como ayudar en las tareas del hogar sencillas, o comer y beber de forma independiente.
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La mente del bebé


Esta etapa se caracteriza por el aprendizaje del idioma y el establecimiento de relaciones sociales con otras personas distintas de sus cuidadores. Los niños también aprenden a tratar situaciones más complejas y a resolver problemas por sí mismos.
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Two babies bonding with each other
Family with toddlers having lunch together

Nutrición


Los requisitos energéticos de un niño aumentan constantemente a medida que crecen. Entre los 12 y los 23 meses de vida, necesitan una ingesta de, aproximadamente, 900 kcal diarias (OMS, 2009). Sin embargo, la elección de los alimentos no debe basarse únicamente en la energía que contienen, sino que también se deben tener en cuenta las vitaminas y los minerales necesarios para un crecimiento y un desarrollo saludables. Las vitaminas y minerales imprescindibles a partir de los 12 meses son, entre otros, las vitaminas B y C, el zinc y el flúor.
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  • El cuerpo del bebé


    Normalmente, a partir de los 12 meses el niño se ha desarrollado lo suficiente como para:

    • gatear y ponerse de pie, manteniendo el equilibrio sin ayuda;
    • empezar a poder caminar solo y, con el tiempo, de correr a paso lento;
    • empezar a ser capaz de caminar hacia atrás, una vez que ha aprendido a hacerlo hacia delante cómodamente y sin problemas;
    • poder subir escaleras y sortear obstáculos pequeños;
    • utilizar las manos para coger juguetes y jugar, sujetar el papel para dibujar y, tras un tiempo, pasar páginas;
    • intentar lavarse las manos y la cara;
    • utilizar cucharas para remover y para comer y, además, utilizar tazas o cuencos pequeños para beber de forma independiente;
    • construir torres (de cubos o cajas, por ejemplo) cada vez más altas y complejas; y
    • ayudar a sus familiares o cuidadores en las tareas domésticas sencillas.

    (Bartolotta y Shulman, 2010; UNICEF, s.f.; Universidad de Pittsburgh, 2015)

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  • La mente del bebé


    A partir de los 12 meses, estos son algunos de sus principales hitos:

    • utilizan gestos para comunicarse (asienten y niegan con la cabeza para decir «sí» y «no»);
    • con el tiempo, sustituyen el llanto por las palabras cuando necesitan atención;
    • aprenden el idioma rápidamente: al principio, el niño puede decir y entender solo unas pocas palabras pero, progresivamente, avanza hasta formar frases cortas y expresar sus propias ideas;
    • empiezan a ser capaces de nombrar objetos. Pasado un tiempo, el niño puede relacionar los animales con los sonidos que emiten, e incluso nombrar algunas partes del cuerpo;
    • reconocen a familiares, cuidadores, amigos y también sus propias pertenencias;
    • desarrollan amistades y relación con otros niños;
    • escuchan en silencio cuentos, música y programas de TV;
    • inicialmente buscan al cuidador para obtener ayuda, pero después empiezan a resolver problemas por sí mismos cuando se enfrentan a situaciones y problemas nuevos;
    • se muestran orgullosos y satisfechos cuando realizan tareas de forma independiente;
    • empiezan a actuar de forma independiente e imprevisible y pueden combinar dos objetos relacionados entre sí (como una cuchara y un cuenco a la hora de comer).

    (Bartolotta y Shulman, 2010; UNICEF, s.f.; Universidad de Pittsburgh, 2015)

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